El mismo sistema en ambos casos. La diferencia es quién lo mantiene funcionando, parcheado y respaldado a las tres de la madrugada.
La misma aplicación con licencia MIT. Exporta todo, cuando quieras.
No son funciones. Cada función también está en la versión autoalojada.
Sin VPS que alquilar, sin Docker que actualizar, sin proxy inverso ni certificado que renovar. Inicias sesión y ahí está.
Las nuevas versiones llegan a tu cuenta sin un pull, sin un reinicio ni una migración que tengas que vigilar.
La base de datos se vuelca cada noche y se guarda fuera de la máquina que te da servicio. También puedes exportarlo todo tú mismo cuando quieras.
Las verificaciones, los restablecimientos de contraseña y los recordatorios se envían a través de un dominio de envío ya calentado, algo tedioso y molesto de configurar por tu cuenta.
Te responde una persona que conoce el código. Con el autoalojamiento tienes a la comunidad, lo cual es bueno, pero nadie está obligado a responder.
Sin funciones exclusivas de la nube ni una versión autoalojada recortada. Si alguna vez cerráramos el servicio, recibirías tus datos y una guía de migración.
Todo incluido. Cancela cuando quieras.
¿Prefieres gestionar el servidor tú mismo? Es gratis, y es la misma aplicación. Lee la guía.